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Una de las principales razones por las que los hombres tienen problemas de erección se debe a diversas afecciones físicas. La hipertensión, las cardiopatías, la esclerosis múltiple, las enfermedades renales y la diabetes son las principales causas. De hecho, más del 50% de los hombres con diabetes han declarado sufrir disfunción eréctil. Además, algunas enfermedades y afecciones pueden contribuir en gran medida a este problema.
Dolencias físicas como las cardiopatías, el colesterol alto, la hipertensión, la obesidad e incluso el hábito de fumar tienen un efecto significativo. Cuando se trata de lograr una erección, es esencial que exista una coordinación armoniosa entre hormonas, músculos, nervios y vasos sanguíneos. Cualquier alteración de esta coordinación, a menudo debida a los problemas físicos mencionados, puede provocar disfunción eréctil.
Los factores mentales y emocionales pueden influir tanto como los físicos a la hora de provocar disfunción eréctil. El estrés, el cansancio, la ansiedad y el consumo excesivo de alcohol son culpables comunes que interfieren en la capacidad de un hombre para mantener una erección. No hay que subestimar las cuestiones psicológicas o emocionales, ya que a menudo desempeñan un papel crucial.
Además del estrés y la ansiedad generales, la ansiedad específica por el rendimiento sexual puede dificultar la capacidad del hombre para lograr una erección completa. Esta ansiedad es un factor psicológico frecuente en las personas con disfunción eréctil. Además, las preocupaciones relacionadas con la toma de decisiones correctas durante la intimidad, las dudas sobre la pareja elegida o las preocupaciones sobre el rendimiento también pueden obstaculizar el proceso de erección.
Ciertos medicamentos, cuando se consumen, pueden interferir con la capacidad de un hombre para lograr o mantener una erección. Aunque la lista exacta de estos medicamentos no se especifica en los datos facilitados, es esencial consultar con un profesional sanitario si se sospecha que la medicación está afectando a la salud sexual.
Todos los hombres, en algún momento de su vida, pueden tener problemas ocasionales de erección. Los desencadenantes habituales de estos problemas ocasionales son los nervios, la ansiedad, el alcohol u otras drogas. Sin embargo, si un hombre tiene problemas de erección con frecuencia, es indicativo de disfunción eréctil.
La edad desempeña un papel importante.
Alrededor de una cuarta parte de los hombres declararon que los problemas de erección comenzaron entre los 50 y los 59 años, mientras que el 40% señaló la aparición entre los 60 y los 69 años.Las enfermedades crónicas y otros factores de riesgo influyen considerablemente en la prevalencia de la disfunción eréctil.
El pene alberga venas encargadas de transportar la sangre de vuelta al corazón. La erección depende de la compresión de estas venas, que restringen el flujo sanguíneo y permiten que aumente la presión dentro del pene. Si se produce una reducción de esta compresión, el resultado puede ser la pérdida de la erección. La disminución de la presión sanguínea en el pene debido a diversas razones puede causar este efecto.
Hay situaciones en las que un hombre puede perder la erección durante la intimidad debido a diversas razones. Éstas van desde la ansiedad por el rendimiento hasta el consumo de alcohol. A veces, incluso un problema de salud subyacente puede dificultar el mantenimiento de la erección, independientemente de los niveles de excitación.
Es fundamental conocer las causas y los factores que contribuyen a la disfunción eréctil. Esta comprensión ayuda a buscar tratamientos y medidas adecuados para mejorar la salud sexual. Consulte siempre a profesionales sanitarios cuando se enfrente a problemas repetidos relacionados con la erección. Pueden proporcionar orientación, tratamientos y soluciones adaptadas a las necesidades individuales.